VIDA DESIERTO

Allí estaba, plantada

en aquel valle
que más que valle

era una vida desierto
árida, cuarteada, inhóspita y silenciosa…

intentando restaurar

la piel seca que estaba adherida

a mis huesos.

¡Pude entonces percibir

que ya hacía algún tiempo,

había muerto!

Mis obstinadas raíces

se enterraron más profundo,

al coincidir con mi esencia

reverdeció un nuevo mundo.

¡Entonces hayé eternidades

al expropiar mi dolencia!

El río que nutre la vida

arrasó todas mis guerras

y reverdecieron mis ojos

en el vientre de la tierra.

Reverdecieron mis ojos en el vientre de la tierra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s